LAN MOORE, uno de los guionistas más brillantes en la
industria del cómic, fue el creador de Constantine. En principio
era un personaje secundario de
“La Cosa del Pantano”, pero más
tarde acabaría teniendo una colección propia:
“Hellblazer”.
Así se aprovechó su ambigua naturaleza en una época
en la que predominaban héroes cada vez más oscuros. En realidad,
este ladino hechicero no llega ni a la categoría de antihéroe.
Es un mercenario de la magia que arriesgará a quien sea con tal
de salirse con la suya y, llegado el momento del remordimiento, optará
por emborracharse para no escuchar a la poca conciencia que le quede.
La serie, de gran calidad, (aunque ha tenido sus altibajos según
el artista) se caracteriza por mostrar infiernos tanto físicos como
sicológicos. Las almas retorcidas de las personas y sus sufrimientos
hacen juego con los diablos y demás elementos sobrenaturales. El
filme recoge sobre todo la etapa
“Hábitos peligrosos” de
Garth Ennis en la que Constantine, enfermo de cáncer, busca
desesperado una solución para no ir al infierno ante su inminente
muerte. Originalmente era inglés y la mayoría de sus aventuras
transcurren en Londres, pero se decidió americanizarlo para la gran
pantalla y trasladar la acción a Los Ángeles.
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| Gavin
Rossdale, del grupo de rock Bush, encarna a un
personaje de aspecto limpio, bello, perfecto, aunque
artífice de perversas acciones. |
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La película está protagonizada por un inexpresivo
Keanu
Reeves y, junto a él, la atractiva
Rachel Weisz (
“Enemigo
a las puertas”), que logra paliar el nulo valor interpretativo
de Reeves. En el elenco de secundarios encontramos a excelentes actores
como
Tilda Swinton (
“Orlando”,
“La playa”) encarnando
a un andrógino arcángel y a
Peter Stormare (conocido
sobre todo por ser uno de los asesinos en
“Fargo”) como Satán,
sin embargo en esta película peca un poco de histrionismo. Hubiera
sido mejor una interpretación al estilo del tranquilo y sinuoso
director de porno que interpretó en
“8 milímetros”.
En otro papel de demonio encontramos a
Gavin Rossdale, del grupo
de rock
Bush, cuyo aspecto limpio, bello y perfecto haciendo contrapunto
a sus perversas acciones le da un toque discretamente repulsivo.
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| En el tebeo, para crear a Constantine, los dibujantes se basaron en el físico de Sting, por tanto él hubiera sido la elección más lógica en lugar de Reeves. |
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Éste es el primer largometraje del director,
Francis Lawrence,
que hasta ahora sólo había trabajado creando videos musicales
para bandas como Aerosmith. Y esa experiencia se ve reflejada en el producto
final, ya que el aspecto visual es impecable. Una pena que no pase igual
con el resto. Quizás resulte una película entretenida, pero
sólo para aquellos que no conozcan el cómic, ya que la diferencia
de calidad y de fidelidad se deja notar respecto al original.
Una curiosidad: En el tebeo, para crear a Constantine, los dibujantes
se basaron en el físico de Sting, por tanto él hubiera
sido la elección más lógica en vez de Reeves, sobre
todo porque el cantante ya tiene experiencia en el cine (Dune,
Quadrophenia, Lock & Stock).