AY QUIEN defiende que el mundo se divide en dos: los que conocen a Cathy
Claret y los que no sólo conocen a Cathy Claret, sino que, además,
se han enamorado de esa voz que susurra para cantar, como quien acaba de
llegar y no quiere interrumpir.
El músico y productor Henrik Takkenberg, artífice de Sambisarane,
cuenta que cuando conoció la música de Cathy Claret no sólo
le intrigó la textura de su voz sino su forma de cantar. Y es que
Cathy canta como ahora lo hacen en Brasil Vinicius Cantuaria, Marcio Faraco,
Celso Fonseca o el mismo Caetano Veloso, que también lo hace a la
manera ya clásica de Joâo Gilberto o Chico Buarque de Hollanda.
Canta desde dentro, desde lo vivido, pero sin dejar de mirar, y de contar
lo que mira, como cuando se hace por primera vez.
La música de Cathy Claret huele a tomillo de limón recién
cortado; se siente suave, como cuando te deslizas bajo un edredón
de plumas o te paseas descalzo por la playa desierta. Puro vicio en forma
de bossa susurrante y susurrada, de tarde de domingo al sol, que a finales
de los ochenta, una Cathy Claret autodidacta, nómada y músico,
convirtió en tarjeta de visita al llegar de Nimes decidida a descubrir
hasta el fondo todo lo que le tocara el corazón. Y descubrió
el flamenco.
Takkenberg adivinó en seguida que en ese encuentro propiciado
por Cathy Claret, en el que con tanta calma como convencimiento ha dejado
fluir ambos lenguajes, bossa y flamenco, podían convivir otros ritmos.
Y no se puede negar que Takkenberg sabe dónde poner atención
y corazón, no en vano ya había probado fortuna en Málaga,
como miembro y productor de los dos primeros discos de Chambao. Conectaba
con lo que denomina la gran apuesta artística de Cathy, un estilo
naïf que desde la letra de sus canciones, dispara una profundidad
bella y sincera. Y trabajar con Cathy Claret suponía sumarse a la
larga trayectoria de músicos con los que ella ya había grabado:
primero el clan Amador, con Raimundo a la cabeza; luego los tíos
y primos de Pata Negra en el grupo Los Fernández-Claret , Pascal
Comelade y más tarde, en sus álbumes en solitario, Kiko Veneno,
Sorderita, Tomasito o Ara Malikian.
El resultado es, principalmente una revisión de su trabajo grabado,
más dos canciones nuevas producidas en 2004 en las que Henrik Takkenberg
ha apostado por el placer de flirtear con la música de Cathy Claret,
más allá de cualquier consideración comercial. Y así,
jugando a compaginar diferentes influencias de bossa nova, reggae y electrónica,
para crear un nuevo paisaje con su arte, nos llega Sambisarane, un viaje
construido en un largo verano de risas y nuevas amistades en el que celebrar
tanto la música de Cathy como su buen sentido del humor. Y ya no
es sólo que lo diga él: es que se nota en cada canción.
COMENTARIOS DE HENRIK TAKKENBERG SOBRE SAMBISARANE
1. TOI
En esta canción quería trabajar la idea de opuestos.
Apoyándose en una batería con fuerza rítmica, las
cuerdas abren un espacio en el que la voz de Cathy cae misteriosamente.
Ya en la canción original notaba una influencia reggae que utilicé
para sorprender el cambio de rumbo en la canción. Y Kiko Veneno
cantando en francés!!
2. ESPERANZA
Busqué el ritmo de la guitarra para apoyarme en un sonido cálido.
Añadí fondos de acordes electrónicos para reforzar
el sentimiento de la letra tal y como yo la sentía. Una base rítmica
ayudó a encontrar una continuidad al tema. Necesitaba mantener la
sensación de que la voz de Cathy fuera como una brisa de verano.
3. VOLANDO VAN
Aquí me interesaba dibujar un paisaje sonoro en el cual hubiera
suficiente espacio para que la letra de Cathy tuviera impacto. Fue la primera
canción con la que trabajé y todavía estaba buscando
direcciones en las que trabajar y decidí añadir vientos para
jugar con un feeling retro 60.
4. PORQUE PORQUE
La versión original ya era conocida y decidí cambiarla
por completo. La regrabamos desde el principio, intentando mantener un
toque "pop" jugando con la voz de Cathy con un autotune, en vez de utilizar
el vocoder y resultó interesante. En el arreglo intenté buscar
una sensación de tensión en los versos para que los estribillos
sonaran más ligeros. Emilio le añadió su toque de
guitarra y ahí está!
5. BOLLORE
Bueno, esta versión es la que más suena a un remix. Buscaba
darle un fondo dance elegante. Cuando encontré el rapeo de Tomasito
que no se utilizó en el original, lo incluí sin dudar. También
me divirtió descubrir que esta canción se trata de un papel
de fumar y utilicé "qué papel" como estribillo al final.
6. MI CASA TIENE RUEDAS
Una nueva canción de Cathy y una de las más bellas del
disco, en mi opinión. De muchas maneras reflejaba cómo yo
mismo me sentía personalmente hace poco. Me imagino que cada uno
interpreta a su manera esta canción. Quise mantener su simplicidad
ya que la guitarra y la voz lo decían todo.
7. ASI SERÁ
Me inspiré creando un paisaje de cuerdas para la intro y añadiendo
fuerza rítmica a esta canción. Al final me atreví
a incluir mi voz porque estaba de acuerdo que todos tenemos un secreto
dentro, y el mío es...
8. LA MELANCOLIA
Quise mantener esta canción ligera y apoyarla de nuevo en la
guitarra y en pequeños juegos de ritmo. Añadiendo las cuerdas
y los vientos le daba un toque sesentero que funcionaba.
9. SUSURRANDO
Título del último disco de Cathy. Busqué una tensión
previa a la entrada rítmica. La selección de sample de batería
está inspirado en el estilo musical de Raimundo Amador, en su forma
de tocar la guitarra, donde hay una influencia rockera/blues. Si tuviera
un sample de John Bonham (Led Zeppelin) lo hubiera utilizado.
10. SAMBISARANE
Fue compuesta por Cathy al final del verano. Quise mantener una base
continua de congas y dejar que la voz de Cathy marcara la canción.
11. LE, LE, LE, LE
Esta remezcla entró en el recopilatorio serie de Flamenco Chill
In. No solamente abrió un camino hacia el disco, sino también
inició un estilo que estaba funcionando. Dejé el estribillo
al final para crear más impacto.
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