Miércoles, 15 de septiembre de 2004
Nick Hornby: 31 canciones
por Pedro Galiano
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Autor/es: Nick Hornby
Título: '31 canciones'
Editorial: Anagrama
155 páginas
13 euros |
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ORNBY ES uno de esos escritores con los que es muy fácil identificarse si sueles buscar las respuestas a tus problemas y el refugio donde sentirte a salvo en un trozo de vinilo, si no puedes evitar ponerle banda sonora a esos pequeños momentos del día que te hacen sentir vivo, si eres un inadaptado que, en claro perjuicio de tu vida social, puedes perder el hilo de una conversación en el momento menos oportuno por culpa de una melodía que suena de fondo o si necesitas calmar lo que sin duda es una malsana adicción con el constante descubrimiento de nuevas canciones.
La última entrega editorial del novelista y crítico musical autor de ‘Alta fidelidad’, tiene toda la pinta de ser un trabajo de encargo, un producto ‘alimenticio’ pensado como entremés de su próxima entrega, un frugal pasatiempo ideal para engordar la pensión que tiene como beneficiario a su hijo autista. Sin embargo, el producto final es redimido por el entusiasmo que pone en el repaso a sus canciones favoritas de siempre, por la maestría con la que transmite complejos sentimientos y sensaciones por medio de una prosa sencilla, llena de ironía y sentido del humor. ‘31 canciones’ es como un breve ensayo autobiográfico donde cada tema evoca la clase de recuerdos y pensamientos que vertebran la personalidad de uno, en este caso la de un hombre que se reconoce inmerso en ese momento biológico que llaman madurez (hacerse mayor y seguir siendo un fan de la música pop puede acarrear serios desajustes emocionales), donde ha llegado con una evolución paralela de sus gustos musicales. Puede que yo no hubiera elegido esas canciones para intentar explicar quien soy, pero también hubiera sido del todo incapaz de hacerlo tan maravillosamente bien como lo hace Hornby con las que ha escogido, y eso está al alcance de muy pocos. Un libro que debería estar en la cabecera de la cama, y con el capítulo donde habla de ‘Frankie teardrop’ de Suicide subrayado con rotulador, de todo aprendiz de crítico musical. No soy imparcial, lo reconozco. Le tengo demasiada simpatía, pero ¡cómo no me va a caer bien alguien que firma frases como esta!: “es un extraño fenómeno crítico que sólo las obras de arte ‘arriesgadas’ o ‘terribles’ o ‘peligrosas’, se consideren dignas de atención de algún modo”. Un gran tipo y un buen escritor.
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