De las superproducciones estivales o preestivales es una de las que más me llama la atención. Porque la habitual adaptación de cómics de superhéroes, gracias a las ilimitadas posibilidades de los efectos digitales, me ha llevado a recuperar una de mis aficiones más placenteras de niño y adolescente: la lectura de cómics. Y también me ha permitido bucear en un interesante género de cómics para público más adulto cuya calidad no es nada desdeñable. Ahí están Alan Moore o Frank Miller para demostrar que el cómic, aunque sea considerado el noveno arte, no es ni mucho menos un arte menor. Y el cine, consciente de ello, está mitigando su escasez de ideas dentro del género de aventuras y ciencia ficción acudiendo a las viñetas; aunque también se han rodado otras historias de géneros más adultos partiendo del cómic: Una historia de violencia [1], de Cronenberg [2], o Camino a la perdición [3], de Mendes [4].
X-Men [5] quizá sea uno de los cómics de superhéroes mejor adaptados desde la primera gran entrega [6] rubricada por Bryan Sing [7]er [7] en el año 2000. También él filmó la segunda parte de esta trilogía y mantuvo, si no mejoró, la calidad alcanzada por aquella interesante predecesora. En cierto modo, la cinta de 2000 puso una pica en Flandes debido a que, por vez primera y respaldado por las nuevas tecnologías aplicadas a efectos especiales, se pudo ver una cinta en la que las acrobacias o el uso de superpoderes no fuesen recreados cutremente. Después llegarían las adaptaciones de Spiderman, Hulk o Los 4 Fantásticos, entre otras, a las que se sumarán varias cintas venideras: Superman Returns [8] o El motorista fantasma [9]. Bien es cierto que ya, años antes, Tim Burton reavivó la llama de la atención por los superhéroes con sus aclamadas Batman [10] y Batman Returns [11]; luego llegó Joel Schumacher [12] para estrujar la gallina y ensuciar lo sembrado por Burton. Por fortuna, Christopher Nolan [13] limpió el borrón y le devolvió la dignidad al alado héroe.
La Patrulla X [14], como se conocía en España a estos personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963, tiene también un mensaje social tras su trama de aventuras y lucha entre bien y mal. La discriminación sufrida por los mutantes debido a la mala fama granjeada por algunos de los de su clase decididos a someter a la humanidad tiene un argumento subyacente que apunta al racismo y al maltrato dispensado a los diferentes dentro de nuestras sociedades. La sinopsis de esta tercera entrega apunta a estos mismos asuntos:
«En X-Men: La decisión final hay una ‘cura’ para los mutantes que amenaza con alterar el curso de la historia. Por primera vez, los mutantes pueden elegir: seguir con su singularidad, aunque eso les aísle y les separe, o renunciar a sus poderes y convertirse en seres humanos normales. Los opuestos puntos de vista de los líderes mutantes, Charles Xavier (Patrick Stewart), que aboga por la tolerancia, y Magneto (Ian McKellen), que cree en la supervivencia de los más aptos, se ven sometidos a la prueba definitiva: desencadenar la guerra que pondrá fin a todas las guerras».
Para terminar, os dejo el trailer de la peli:
